Archivos Mensuales: julio 2012

Instrucciones para sobrevivir en un bloque de viviendas

A veces me pregunto cómo un país tan reconocido mundialmente como el paradigma del orden y la buena organización sea incapaz de organizar algo tan sencillo como un bloque de viviendas. Uno de los momentos más alemanes que he vivido y al que muy a menudo me tengo que enfrentar tiene lugar cuando visito a alguien. Es ese momento en que me planto delante del portal, llamo al timbre, me abren la puerta, entro… y se apodera de mí el horror vacui, la desorientación más angustiosa. No encuentro la puerta. Doy vueltas por el edificio revisando puerta a puerta. No hay número. A veces, por no haber, no hay ni nombres ni apellidos. Regreso donde empezó todo. Reviso los apellidos en el interfono. Observo que están distribuidos al tuntún. No hay numeración. No hay orden. No hay organización. Vuelvo a llamar. Es entonces cuando me indican el piso y la puerta. Olvidaron decírmelo la primera vez. “Y tú, que has olvidado preguntarlo”, oigo cómo me reprochan, mientras entro, por fin, en el piso, medio resignado, medio indignado, con un brote de satisfacción y otro de alivio, por haber superado ese infierno alemán del buen orden y la organización.